CARTA ORGÁNICA
La Comisión de la Carta Orgánica aprobó la metodología de participación ciudadana con la UNRN
La reunión se realizó en la sala de sesiones del Concejo Municipal con la presencia de los concejales Gerardo Del Río (presidente), Laura Totonelli (vicepresidenta), Juan Pablo Ferrari, Roxana Ferreyra, Lucas Pérez y María Coronado, junto a representantes de la UNRN y del Poder Ejecutivo Municipal.
La Comisión aprobó dos instrumentos: el organigrama interno de la Comisión Especial para planificar el trabajo y la iniciativa metodológica presentada conjuntamente por el IGC y el CIETES, los dos institutos de la UNRN que llevarán adelante el componente técnico del proceso.
Cómo será el proceso participativo
El IGC y el CIETES presentaron una metodología basada en el concepto de participación "fuelle": alternancia entre momentos de apertura y ampliación del debate y momentos de profundización, síntesis y validación colectiva. El objetivo es que el proceso no sea solo una consulta puntual sino un ciclo que construya consensos de manera progresiva.
Las herramientas previstas incluyen talleres abiertos de participación ciudadana; microtalleres territoriales, temáticos y sectoriales; entrevistas a actores clave; participación "al paso" mediante instrumentos breves de consulta; convocatoria abierta a propuestas de organizaciones de la sociedad civil y estrategia de comunicación y devolución pública de resultados.
El proceso está destinado a actores institucionales, organizaciones y ciudadanos en general, con el objetivo de recuperar experiencias previas, generar espacios de deliberación sobre los desafíos de Bariloche, sistematizar los aportes y elaborar un documento final que sirva como insumo para los convencionales constituyentes que serán elegidos el 1 de noviembre.
Por qué importa la metodología
El diseño del proceso participativo no es un detalle técnico menor. La calidad de los aportes que lleguen a los convencionales depende directamente de cómo se convoca, a quiénes se llega y cómo se procesan las voces de la ciudadanía. Una metodología que solo convoca a quienes ya participan activamente en política o en organizaciones formales reproduce los sesgos del sistema; una que llega a los barrios, a los jóvenes y a quienes no suelen ir a una sala de sesiones puede generar un insumo genuinamente representativo.
La apuesta del IGC y el CIETES por combinar instancias masivas con espacios focalizados —y por devolver públicamente los resultados— apunta exactamente a ese problema.