TRONADOR
Una mala maniobra camino al Tronador reavivó la advertencia para conducir en nieve
El incidente ocurrió en el sector del puente del Arroyo Blanco, en el tramo entre Pampa Linda y Ventisquero Negro. El vehículo realizó una maniobra incorrecta y salió de la calzada. No hubo personas lesionadas ni daños en el vehículo, que pudo ser retirado rápidamente gracias a la colaboración de personal de Parques Nacionales y un poblador de la zona. Los visitantes pudieron continuar su recorrido.
El episodio no tuvo consecuencias graves, pero ilustra con precisión el tipo de situación que puede ocurrir cuando un conductor no tiene la experiencia suficiente para manejar en un camino de montaña con nieve o hielo: una maniobra que en una calle urbana sería irrelevante puede terminar con un vehículo fuera de la calzada en cuestión de segundos.
Las condiciones obligatorias para circular en los caminos del Parque
El Parque Nacional Nahuel Huapi establece condiciones específicas para circular por los caminos de montaña durante el invierno:
— Vehículo adecuado para terrenos de montaña
— Cadenas de portación obligatoria
— Saber colocarlas correctamente: no alcanza con llevarlas si no se sabe usarlas
— Experiencia en conducción sobre nieve y hielo
El tercer punto es el más frecuentemente subestimado. Muchos conductores llevan cadenas en el baúl sin saber colocarlas, lo que en un momento de emergencia —con frío, apuro y nieve en el piso— puede ser tan ineficaz como no tenerlas. El Parque recomienda practicar la colocación antes de salir.
El camino al Tronador y sus características
El camino al Tronador sale desde Bariloche hasta Villa Mascardi, donde comienza el tramo de montaña que llega a Pampa Linda y continúa hasta el glaciar Ventisquero Negro. Es un camino de ripio con curvas pronunciadas, sectores de sombra donde el hielo persiste varias horas después de la salida del sol y tramos de cruce de arroyos como el del Arroyo Blanco donde ocurrió el incidente del miércoles.
Los equipos viales del Parque trabajan de manera permanente para mantener el camino transitable, pero las condiciones del terreno cambian con rapidez según la temperatura y las precipitaciones. Una calzada despejada por la mañana puede tener hielo a las dos horas si el sol no llegó a ese sector.