RENOVACIÓN FORESTAL · COSTANERA
Árboles de 60 años, riesgo de caída y madera para la comunidad: el recambio forestal de la costanera
El intendente Walter Cortés fue directo sobre el argumento del apeo: "Este apeo preventivo trata específicamente de preservar la salud de la población". Los ejemplares intervenidos son especies exóticas con más de 60 años que fueron plantadas originalmente para generar barreras contra el viento en una ciudad que entonces era muy distinta a la actual. Con el paso del tiempo y el crecimiento urbano, esos mismos árboles se convirtieron en un problema: levantan el asfalto, presentan un estado sanitario desfavorable y pueden volverse peligrosos ante fuertes vientos, nevadas o desprendimientos de ramas.
"El tiempo pasó, crecieron muchísimo, levantan el asfalto y pueden volverse peligrosos para la gente. Tenemos que actuar antes de que ocurra un accidente", señaló Cortés durante la recorrida del sábado en la que acompañó las cuadrillas de la Subsecretaría de Parques y Jardines.
Qué viene en reemplazo
El apeo no es solo remoción: es la primera parte de un proceso de recambio progresivo que contempla nuevas plantaciones. El intendente fue explícito sobre la especie que prefiere: "A mí personalmente me gusta el ñire, porque es compatible con la circulación y permite disfrutar el paisaje". El ñire es nativo de la región andino-patagónica, crece a menor altura que los árboles exóticos removidos y tiene un porte que no obstruye las visuales hacia el lago.
El plan de renovación también incluye cerezos blancos y espinos, variedades que combinan valor ornamental con compatibilidad con el entorno natural de Bariloche. La lógica del recambio es recuperar un paseo costero más integrado visualmente con el lago y el paisaje natural, una demanda que los vecinos y turistas repiten hace años.
La madera que no se tira
Uno de los aspectos más concretos del operativo es el destino de la madera. Cortés lo explicó sin vueltas: "Sirve para hacer bancos, arcos de canchitas o ayudar a familias que necesitan leña o materiales para pasar el invierno. Todo lo que sea útil para la gente se vuelve a reutilizar". En plena entrada del invierno patagónico, madera de calidad disponible en grandes volúmenes tiene un valor concreto para las familias que no tienen acceso a la red de gas.
Las tareas también incluyen el reacondicionamiento de canteros y sectores verdes de la costanera, que acompañarán el proceso de renovación forestal con nuevas especies.
El debate: cuántos árboles y con qué criterio
Intervenir árboles de más de 60 años en el espacio público más visible de la ciudad siempre genera controversia. El argumento del riesgo estructural es técnicamente sólido: un ejemplar con estado sanitario desfavorable en una zona de alto tránsito peatonal, expuesta a los vientos intensos que caracterizan a la costanera de Bariloche, es un riesgo concreto y verificable. Lo que la gestión no puede eludir es la pregunta sobre el ritmo del reemplazo: los árboles nuevos tardan décadas en dar sombra y porte. El compromiso de plantar ñires y cerezos es el que convierte al apeo preventivo en renovación y no solo en remoción.