OBRA VIAL · BUSTILLO
Obras en Bustillo: el Municipio avanza con nuevas dársenas y veredas
La Avenida Bustillo es uno de los corredores más transitado del oeste barilochense. El transporte urbano para en ella en múltiples puntos sin dársenas, lo que obliga a los colectivos a detenerse sobre la calzada principal y al tránsito a detenerse detrás. El resultado es el embotellamiento habitual que cualquier vecino del oeste reconoce, especialmente en temporada turística.
La solución que viene ejecutando la gestión del intendente Walter Cortés es concreta: dársenas de hormigón que permiten a los colectivos salir de la calzada para detenerse, reincorporarse al tránsito cuando ya cargaron pasajeros y dejar la avenida fluida. No es una obra cosmética: es infraestructura que cambia la dinámica de circulación en una de las arterias más cargadas de la ciudad.
El trabajo del km 4
Esta semana, el personal de Bacheo Municipal intervino la dársena del kilómetro 4, en el sector con sentido oeste-centro. El trabajo consistió en el relleno con 16 metros cúbicos de hormigón H30, el mismo material de alta resistencia que el Municipio usa en sus intervenciones viales más exigentes. La dársena tiene aproximadamente 45 metros lineales.
La dársena del sentido centro-oeste, ubicada metros más abajo en el mismo kilómetro, está prácticamente finalizada y solo le restan detalles de terminación.
El km 3.700: dársenas listas, veredas en marcha
En el kilómetro 3.700, las dársenas en ambos sentidos ya fueron ejecutadas. Lo que viene ahora son las obras complementarias: 60 metros de nuevas veredas con hormigón H30 que conectarán las garitas y los sectores de espera del transporte urbano con la calzada de manera segura y accesible.
Esa conexión importa especialmente para los usuarios que esperan el colectivo con lluvia, nieve o simplemente sobre tierra sin vereda. En el tramo de Bustillo que corresponde al km 3.700 —un sector de alto tránsito peatonal— la vereda es la diferencia entre esperar con seguridad o hacerlo sobre la banquina.
Las dársenas de Bustillo son obras menores en escala pero de alto impacto cotidiano: cada colectivo que deja de frenar sobre la calzada es un punto menos de conflicto en una avenida que a las 8 de la mañana ya está cargada.