ACCESO AEROPUERTO · BARILOCHE
Cómo será la obra que transformará el acceso al aeropuerto de Bariloche
La Ruta Provincial 80 conecta la ciudad de Bariloche con su aeropuerto internacional, uno de los principales puntos de ingreso a la Patagonia. El tráfico sostenido de turistas, transportistas y vecinos dejó visible el deterioro de una calzada que no tuvo una intervención integral en décadas. La obra que el Gobierno de Río Negro va a ejecutar no es un bacheo ni una mejora parcial: es una reconstrucción de los 5,6 kilómetros completos del corredor.
El proyecto contempla nueva calzada, banquinas pavimentadas, guardarraíles, señalización renovada y mejoras en los sistemas hidráulicos. También incluye el ensanche de la calzada en tramos donde el ancho actual no responde al volumen de tránsito real.
El financiamiento y la ejecución
La obra se financia con un crédito internacional de CAF —el Banco de Desarrollo de América Latina— y la ejecución estará a cargo de Vialidad Rionegrina. El presupuesto supera los $4.400 millones.
El gobernador Alberto Weretilneck encuadró la inversión en una planificación más amplia para la ciudad: "Estamos trabajando para darle a Bariloche la calidad y la jerarquía que necesita como principal destino turístico del país. Mejorar el acceso al aeropuerto es mejorar la experiencia de quienes llegan y también la vida cotidiana de los vecinos".
Por qué el acceso al aeropuerto importa más allá del turismo
La Ruta 80 no es solo el camino que recorren los turistas que llegan a Bariloche. Es el corredor que usan a diario los trabajadores del aeropuerto, los proveedores de carga, los vecinos y transportistas. Que ese tramo tenga deterioro visible no es un problema de imagen: es un riesgo vial cotidiano para miles de personas que no tienen alternativa de recorrido.
Una calzada reconstruida de cero con banquinas pavimentadas y guardarraíles en un corredor de esa escala es una inversión que debería durar décadas si el proceso de ejecución es correcto. El acceso al aeropuerto de Bariloche es demasiado estratégico para la economía regional como para seguir siendo el punto débil de la infraestructura vial de la ciudad.