SISTEMA PLUVIAL · BARILOCHE
La Delegación Cerro Otto instaló 18 metros de cañería en Quinchahual y Bustillo para frenar el agua y el hielo
El importante caudal de agua que desciende por calle Quinchahual genera un socavón que dificulta el ingreso a los domicilios y concentra el escurrimiento hacia Bustillo, afectando la circulación y el estado de la calzada. El problema se repite con cada lluvia y con el deshielo.
La intervención fue posible gracias a un esquema de trabajo compartido: los vecinos aportaron los materiales y el personal de la Delegación Cerro Otto ejecutó los trabajos con maquinaria y recursos propios. El sábado fue elegido deliberadamente para evitar complicaciones de tránsito durante el horario de ingreso y egreso de los estudiantes del Colegio San Patricio, que funciona frente al punto intervenido.
Qué se instaló y para qué
El sistema instalado incluye 18 metros de cañería y dos cámaras de 1,20 metros de profundidad con sus respectivas cabeceras, conformando una red destinada a conducir el agua de manera más eficiente hacia el sistema pluvial existente.
Los beneficios que busca la obra son concretos: reducir el deterioro de la calle Quinchahual por el paso del agua, mejorar el drenaje hacia el sistema pluvial, evitar la acumulación de agua sobre la Bustillo, disminuir la formación de hielo sobre la calzada en invierno y reducir el arrastre de sedimentos que en verano se deposita sobre la avenida.
La lógica vecino-municipio que está detrás
El modelo de esta obra —vecinos que financian los materiales, Municipio que pone la mano de obra y la maquinaria— no es casual. Es una forma de multiplicar el alcance de las delegaciones en sectores donde la demanda supera la capacidad de ejecución directa con recursos propios. Al distribuir el costo, la Delegación puede llegar a más puntos del barrio.
Desde la Delegación Cerro Otto indicaron que este tipo de trabajos continuará realizándose en coordinación con los vecinos, de acuerdo con las necesidades detectadas en cada sector.