2026-04-28

MORA ADMINISTRATIVA - BARILOCHE

La Justicia ordenó al Municipio definirse en 10 días sobre un reclamo salarial que nunca tuvo respuesta

El reclamo original no era complejo: cuatro empleados municipales pedían el reconocimiento de diferencias salariales por adicionales de insalubridad. Lo presentaron formalmente dentro del Municipio, esperaron, activaron el pronto despacho cuando no hubo respuesta, y tampoco eso alcanzó. El expediente circuló entre áreas sin producir una decisión.

Esa acumulación de inacción fue la que habilitó la intervención judicial. Los trabajadores no pidieron que el tribunal resolviera cuánto se les debía: pidieron que obligara a la administración a pronunciarse. La herramienta elegida fue la acción por mora administrativa, diseñada exactamente para eso.

La defensa del Municipio y por qué no alcanzó

El Municipio respondió en el expediente sosteniendo que no existía incumplimiento, que el trámite seguía en curso y que la cuestión requería evaluaciones técnicas y presupuestarias que tomaban tiempo. La Cámara Laboral descartó ese argumento.

El tribunal señaló que el desarrollo interno de un expediente no reemplaza la necesidad de una decisión concreta, que el procedimiento administrativo no se agota en su tramitación, sino que debe concluir con un pronunciamiento expreso, y que las dificultades organizativas no pueden trasladarse al trabajador ni justificar la falta de definición dentro de los plazos legales.

Lo que ordena el fallo

La sentencia ordena al Municipio de Bariloche pronunciarse sobre el reclamo en un plazo máximo de 10 días hábiles desde la notificación. El fallo no se expidió sobre el fondo del asunto —cuánto se les debe, si es que se les debe algo—: eso queda para que lo resuelva la propia administración.

La consecuencia del incumplimiento es concreta: si el Municipio no adopta una decisión en ese plazo, los trabajadores podrán dar por agotada la vía administrativa y avanzar por otras instancias judiciales.

 

Qué es la mora administrativa, cuándo se configura y cómo puede usarla un empleado público para forzar una respuesta del Estado
La mora administrativa se configura cuando un organismo del Estado no responde un pedido o reclamo dentro de los plazos que fija la ley. No es lo mismo que una resolución desfavorable: es la ausencia de cualquier resolución.

Cuando un empleado público presenta un reclamo y no obtiene respuesta, la legislación prevé herramientas para forzar al Estado a actuar. La más directa es el pronto despacho: un escrito formal que pide al organismo que resuelva el expediente. Si tampoco hay respuesta, el siguiente paso es la acción por mora administrativa ante la Justicia.

En ese proceso, el tribunal no resuelve el fondo del conflicto —si el trabajador tiene razón o no—, sino que ordena al organismo que se pronuncie en un plazo determinado. Si el organismo incumple la orden judicial, el trabajador puede considerar agotada la vía administrativa y acceder directamente a la Justicia para resolver el conflicto de fondo.

En el caso del Municipio de Bariloche, la Cámara Laboral configuró la mora y fijó 10 días hábiles para que el ejecutivo municipal se expida sobre los adicionales de insalubridad reclamados por cuatro empleados.

Te puede interesar