INCENDIOS FORESTALES EN CHUBUT
Después de 39 días, frenan el fuego en Puerto Patriada
Después de 39 días de trabajo continuo, el incendio que comenzó el 5 de enero en la zona de Puerto Patriada fue declarado controlado.
El fuego afectó una superficie estimada de 30.677 hectáreas de matorral, bosque implantado y bosque nativo. La causa todavía está bajo investigación.
El operativo estuvo encabezado por el Servicio Provincial de Manejo del Fuego, dependiente de la Secretaría de Bosques. En el terreno trabajaron brigadistas, además de personal de apoyo y equipos técnicos.
Las lluvias y nevadas de los últimos días ayudaron a bajar la intensidad. Sin embargo, desde el organismo remarcaron que el resultado responde al despliegue sostenido en condiciones de alta complejidad, con jornadas de comportamiento extremo del fuego y pérdidas de viviendas en el área afectada.
Qué significa que esté “controlado”
Que el incendio esté controlado no implica que esté extinguido. Las brigadas mantienen recorridos diarios en sectores como El Retamal, El Coihue y La Burrada para detectar puntos calientes.
Hasta el momento no se registraron reactivaciones. Los medios aéreos permanecen en apresto.
Durante el miércoles, con una temperatura máxima de 11°C y humedad mínima del 80%, no se detectaron columnas de humo. Para las próximas horas se esperan máximas de 13°C y vientos del oeste de hasta 45 km/h.
Los Alerces: foco contenido
En el sector Villa Lago Rivadavia del Parque Nacional Los Alerces, el incendio está **contenido**.
La superficie afectada alcanza las 26.306 hectáreas de bosque nativo, matorral y pastizal. Brigadistas de Córdoba y Cholila realizaron recorridos sin detectar anomalías térmicas. En algunas zonas el acceso es limitado por barro y greda acumulada tras las precipitaciones.
Los medios aéreos continúan en stand by.
Lago Cholila sigue activo
Distinta es la situación en la zona “Desembocadura El Tigre – Lago Cholila”. Allí el incendio permanece activo y afectó unas 209 hectáreas de bosque nativo.
Las tareas actuales se centran en observación y monitoreo para evitar reactivaciones.
El escenario mejora, pero el riesgo no desaparece. En una temporada marcada por condiciones extremas en la Patagonia, cada foco activo mantiene en alerta a brigadistas y comunidades cercanas.