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El Bolsón: un avión hidrante no pudo aterrizar porque un vecino paseaba por la pista con su perro

viernes 03 de enero de 2025
El Bolsón: un avión hidrante no pudo aterrizar porque un vecino paseaba por la pista con su perro

Un avión hidrante que combatía los incendios en la zona de Bariloche tuvo que realizar una arriesgada maniobra de escape para evitar colisionar con un peatón que circulaba por la pista de aterrizaje del Aeródromo de El Bolsón. Este incidente pone de manifiesto la creciente preocupación por la presencia constante de civiles en un área restringida, donde operan aeronaves que combaten los incendios forestales en el sur del Parque Nacional Nahuel Huapi.

La constante invasión

El jefe de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) de El Bolsón, Hernán Cerieldin, explicó que este tipo de maniobras de escape no son habituales, pero lamentablemente se repiten con frecuencia en el aeródromo local. Según indicó la presencia de peatones en la pista es un problema constante durante todo el año, especialmente en la temporada de verano.

A pesar de que circular por el área está prohibido y constituye un delito federal, es común ver a residentes y turistas en el predio realizando diversas actividades, como pasear mascotas, hacer deportes o incluso realizar picnics.
Estos comportamientos, además de ser una violación de la normativa, ponen en riesgo tanto a las personas como a las aeronaves, que deben operar con máxima precisión en medio de la emergencia.

“La gente no toma conciencia del riesgo que implica estar en la pista” resaltó el jefe de la ANAC de El Bolsón.

Podría haber sido una tragedia 

El avión hidrante que tuvo que maniobrar para evitar el impacto con un peatón estaba operando en el marco de los intensos esfuerzos para controlar el incendio en el Parque Nacional Nahuel Huapi. Este episodio subraya el peligro que implica la presencia de civiles en una zona donde se requiere un nivel de seguridad muy alto para las aeronaves, que realizan aterrizajes y despegues continuos para abastecerse de agua y continuar con la extinción de los incendios.
El jefe de la ANAC de El Bolsón resaltó que “la gente no toma conciencia del riesgo que implica estar en la pista”, y advirtió que la presencia de civiles interfiere directamente con las tareas de extinción.

Un problema estructural
La falta de conciencia de la población no es el único desafío. Las autoridades también enfrentan limitaciones en términos de recursos y personal para monitorear el área. Cerieldin mencionó que la Policía local, encargada de patrullar la zona, tiene una capacidad limitada debido a los pocos efectivos y vehículos disponibles. Por ello, se ha solicitado apoyo de Gendarmería Nacional para reforzar la vigilancia dentro del aeródromo y evitar que más personas ingresen sin permiso.
Además, el deterioro de las instalaciones de alambrado que rodean el aeródromo complica aún más la seguridad. Las autoridades solicitan la colaboración del gobierno de la provincia para mejorar las barreras perimetrales, aunque reconocen que este trabajo podría tomar mucho tiempo y requerir una gran inversión.

Incendios intencionales

La situación en El Bolsón no se limita solo a la presencia de civiles en la pista. En las últimas semanas, el aeródromo ha sido escenario de varios incendios, algunos de los cuales las autoridades sospechan que pudieron haber sido intencionales. El último incendio registrado estuvo muy cerca de las instalaciones clave, como antenas satelitales y tanques de combustible, lo que podría haber ocasionado una tragedia si no se hubiera controlado a tiempo.
A pesar de los esfuerzos para controlar el fuego, el incendio en el sur de Bariloche sigue avanzando y se estima que ya ha afectado a más de 2.300 hectáreas. Las autoridades continúan trabajando para proteger la zona y contener los focos, pero el constante riesgo de nuevos incendios y la falta de control sobre el acceso al aeródromo siguen siendo factores que agravan la situación.

Un llamado

Este incidente debería servir como un llamado a la conciencia tanto para los residentes como para los turistas de la zona. Las autoridades insisten en que el aeródromo no es un lugar para el esparcimiento y que cualquier ingreso sin permiso pone en riesgo la vida de las personas y la efectividad de las operaciones de emergencia. En este contexto de emergencia, cada minuto cuenta y las interrupciones, como la presencia de peatones en la pista, solo dificultan aún más la lucha contra los incendios.

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