BUSTILLO · TRASPASO AL MUNICIPIO
La Provincia envió a la Legislatura el convenio para ceder la avenida Bustillo a Bariloche: qué cambia y qué no
El convenio fue firmado el 19 de marzo entre la Provincia y el Municipio y ya contaba con el aval del Concejo Municipal mediante la Ordenanza N° 3608-CM-26. El Decreto N° 648/2026 ratificó el convenio y dispuso su elevación a la Legislatura para la ratificación legislativa que la iniciativa pide en única vuelta por su relevancia institucional.
El fundamento central del proyecto es claro: el tramo de la avenida Bustillo —identificada anteriormente como la ex Ruta Nacional 237— se encuentra dentro del ejido urbano de Bariloche y el crecimiento de la ciudad sobre ese trazado exige una intervención municipal más directa que la que puede ejercer el gobierno provincial desde Viedma.
Qué asume el Municipio
A partir de la vigencia del convenio, el Municipio de Bariloche asumiría de manera plena, directa y exclusiva:
— Conservación y mantenimiento de la traza
— Señalización horizontal y vertical
— Regulación del tránsito
— Políticas de seguridad vial
— Autorización de usos especiales y obras complementarias en el sector
La responsabilidad civil, administrativa y patrimonial derivada de accidentes de tránsito, daños a personas o bienes y omisiones en la conservación también pasará al Municipio. La Provincia quedará deslindada de los reclamos posteriores a la vigencia del acuerdo.
Qué no cambia
La cesión no implica transferencia de dominio: la Bustillo mantiene su carácter de bien de dominio público. La Provincia sigue siendo la propietaria del terreno; lo que cambia es quién administra y es responsable del tramo.
Por qué este cambio importa para Bariloche
La avenida Bustillo es el corredor más transitado de Bariloche después del centro urbano. Conecta la ciudad con los principales circuitos turísticos —Circuito Chico, Llao Llao, Colonia Suiza, Cerro Campanario— y concentra el tráfico de excursiones, transporte urbano y vehículos particulares durante todo el año. Que su mantenimiento, señalización y control de tránsito dependan de la Provincia genera demoras en la respuesta a problemas que el Municipio detecta de manera cotidiana.
Con la cesión, el Municipio podrá intervenir directamente en un corredor que hoy requiere coordinación interjurisdiccional para cada operativo, cada señal y cada bacheo. La contrapartida es la responsabilidad civil plena: cualquier accidente generado por falta de mantenimiento o señalización inadecuada será responsabilidad del Municipio y no de la Provincia.