AEROPUERTO · 35 VUELOS POR DÍA
Siete aerolíneas, 99 vuelos en tres días y 85% de ocupación: el invierno más conectado de Bariloche
El fin de semana concentra la mayor actividad del aeropuerto: 35 vuelos el sábado, 35 el domingo y 29 el lunes, para un total de 99 operaciones en tres días. Los vuelos conectan Bariloche con Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza, San Pablo, Belo Horizonte, Porto Alegre y Santiago de Chile, operados por Aerolíneas Argentinas, Flybondi, JetSMART, LATAM, GOL, Azul y SKY.
Esa grilla de siete aerolíneas simultáneas en invierno no tiene antecedente reciente en Bariloche. Sin vuelos directos desde San Pablo, Porto Alegre y Belo Horizonte, el turismo brasileño —que este invierno explica en gran parte el 85% de ocupación hotelera que registra la ciudad— no llega.
La lectura de la Secretaría de Turismo
La secretaria de Turismo de Río Negro, María Sol Canalda, encuadró el dato en la estrategia provincial: "La conectividad es uno de los grandes motores de esta temporada. Tener hasta 35 vuelos diarios demuestra el enorme interés que genera nuestra cordillera y permite que miles de personas lleguen para disfrutar de la nieve, la gastronomía, los paisajes y todas las experiencias que ofrece la región andina. Estos números reflejan que Río Negro sigue siendo uno de los destinos preferidos para vivir el invierno".
Habilitaciones turísticas: la otra cara del operativo
La conectividad aérea trae turistas. Pero para que esos turistas tengan una buena experiencia, los prestadores que los reciben necesitan estar habilitados y cumplir estándares de seguridad y salubridad. En ese sentido, el Programa de Fortalecimiento de la Oferta Turística de la Secretaría Provincial tiene activo su equipo de Habilitaciones y Fiscalización, que trabaja en concientizar a los prestadores y facilitar los procesos de habilitación turística durante la temporada.
Más vuelos implican más visitantes, y más visitantes exigen más prestadores en condiciones. Que ambos componentes —conectividad y fiscalización— avancen en paralelo es la diferencia entre una temporada de alto volumen y una temporada de alto volumen con calidad sostenida.