2026-06-13

VINO, PESCA Y MONTAÑA · NORPATAGONIA

Río Negro y Neuquén definen una agenda turística conjunta: enoturismo, pesca deportiva y circuitos integrados

La agenda turística compartida entre Río Negro y Neuquén surgió del encuentro de los gabinetes productivos de ambas provincias, donde la secretaria de Turismo de Río Negro, Sol Canalda, delineó las líneas de trabajo: "Vamos a trabajar en la integración regional entre Río Negro y Neuquén, incorporando una agenda común para la promoción de nuestros vinos, la pesca deportiva en lagos y ríos, y generando mesas de trabajo para la modernización de la regulación turística y el fortalecimiento de la oferta formal".

Los ejes definidos son cuatro: enoturismo, pesca deportiva, regulación turística y circuitos integrados. Cada uno apunta a un segmento distinto del mercado y a una brecha específica que la integración entre provincias puede cerrar mejor que cada una por separado.

Enoturismo y pesca deportiva: dos productos con crecimiento

El enoturismo articula las propuestas vitivinícolas de ambas provincias en un producto conjunto. Río Negro tiene el Alto Valle y los valles del sur como territorios vitivinícolas consolidados; Neuquén suma sus propias bodegas y circuitos. La promoción conjunta evita que el visitante que llega a uno de esos territorios no sepa que el otro existe a pocas horas de distancia.

La pesca deportiva integra lagos y ríos patagónicos de ambas jurisdicciones, muchos de los cuales comparten cuencas o son parte del mismo sistema hídrico. Normalizar la experiencia del pescador que cruza de una provincia a la otra —con las mismas reglas, los mismos habilitadores y los mismos circuitos de acceso— es una simplificación que beneficia al turista y al prestador.

Regulación y circuitos: la infraestructura del acuerdo

Las mesas técnicas para modernizar la regulación turística apuntan a reducir la fragmentación normativa que hoy enfrenta un prestador que opera en ambas provincias o un turista que quiere recorrer destinos de los dos lados. El mismo problema que los ministros de producción identificaron para el agro y la ganadería se replica en el turismo: dos marcos normativos para lo que es, en los hechos, un solo territorio.

Los circuitos integrados que vinculen la cordillera, las rutas del vino y otros atractivos complementarios son la expresión más concreta de esa integración: un producto turístico que no tiene frontera provincial y que le presenta al visitante la Norpatagonia como una unidad geográfica y cultural.

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