2026-06-12

ALUN RUCA ENERGÍA

Bariloche prueba estufas eficientes en Alún Ruca para reducir el consumo eléctrico invernal

La prueba piloto se enmarca en el Programa de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE), una política del Gobierno de Río Negro que promueve conexiones seguras, mejora de infraestructura y regularización de usuarios en barrios populares de toda la provincia. En Alún Ruca, ese proceso permitió incorporar familias al servicio eléctrico formal y mejorar la seguridad de las instalaciones.

La iniciativa nació de una constatación concreta: cuando una familia se conecta formalmente a la red eléctrica, también necesita acompañamiento para ordenar sus consumos y sostener el servicio sin que la factura se vuelva impagable. La referente del Equipo Territorial de la Secretaría de Energía y Ambiente, Mariela Maggi, lo describió con precisión: "La regularización eléctrica es un paso fundamental para vivir mejor y con más seguridad, pero también requiere acompañamiento para que las familias puedan ordenar sus consumos y sostener el servicio".

Las dos tecnologías que se van a probar

El piloto contempla la instalación de dos modelos de estufas en viviendas seleccionadas del barrio:
Estufa de doble combustión: optimiza la quema de leña en dos etapas, lo que reduce el humo y extrae más calor del mismo volumen de combustible.
Estufa rusa modular de inercia térmica: acumula calor en su masa y lo libera de manera gradual durante horas, reduciendo la necesidad de recargar leña continuamente y disminuyendo el uso de artefactos eléctricos de alto consumo para complementar la calefacción.

Ambas tecnologías apuntan al mismo objetivo: que la leña rinda más y que las familias no necesiten sumar calefactores eléctricos para alcanzar temperatura en los ambientes. En invierno barilochense, esos calefactores eléctricos de respaldo son uno de los principales responsables de picos de consumo que generan facturas altas y sobrecargan la red.

El monitoreo: cuatro meses de datos

Durante el proceso, las familias participantes registrarán información sobre consumo de leña, electricidad y gastos asociados al uso de la energía en el hogar. El seguimiento durará un mínimo de cuatro meses e incluirá todo el período más exigente del invierno, lo que permitirá evaluar el comportamiento real de los equipos en condiciones de uso cotidiano.

"Vamos a volver al barrio con los resultados. Queremos que esta experiencia nos permita evaluar qué mejoras concretas genera en cada hogar y cómo puede ayudar a reducir consumos innecesarios de electricidad", señaló Maggi.

Los datos recolectados servirán para decidir si la tecnología probada puede escalarse a otros barrios de la ciudad que atraviesan procesos similares de regularización eléctrica.

La respuesta de los vecinos

La propuesta fue presentada en un encuentro al que se convocó a la totalidad de las familias del barrio. Maggi destacó que "la respuesta de los vecinos fue muy positiva, con mucha participación y con una voluntad clara de trabajar juntos para encontrar soluciones concretas".

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