2026-05-06

TEMPORAL · BARILOCHE

El temporal complica Bariloche y obliga a reforzar tareas en toda la ciudad

La jornada arrancó antes del amanecer para la Delegación Lago Moreno: la caída de un árbol en la zona del kilómetro 17 de la Avenida Bustillo durante la noche del martes requirió intervención inmediata. Con la situación resuelta, los equipos continuaron durante el miércoles con la limpieza de pluviales en km 12, Colonia Suiza, Pájaro Azul, barrio 2 de Agosto y Don Bosco, más recorridas en los kilómetros 14, 15 y 16 donde las hojas acumuladas por el otoño generan obstrucciones permanentes mientras dure la caída de follaje.

El Cóndor: zanjeos, retroexcavadora y Vuelta de Obligado

La Delegación El Cóndor tuvo uno de los operativos más intensos del día. Las cuadrillas trabajaron sobre La Habana (barrio 270 Viviendas), Bulevares, Monte Verde, Namuncurá y Benito Crespo, con destape de bocas de tormenta y trabajos en colectoras y accesos.

El dato más significativo fue la intervención en Vuelta de Obligado, donde maquinaria municipal —retroexcavadora y camión— trabajó junto al personal del área para encauzar el agua y retirar material de arrastre. También se realizaron zanjeos en colectora sur y Namuncurá para mejorar el drenaje. Es el nivel de intervención más profundo del operativo.

El resto de las delegaciones

La Delegación Catedral trabajó durante la mañana en mejora de calles anegadas, liberación de veredas y destape de pluviales en Los Coihues. La Delegación Sur desplegó maquinaria para desagotar calles y encauzar el agua hacia los pluviales, con destape de bocas de tormenta en varios puntos. El área Centro continuó con la limpieza de pluviales en distintos sectores.

El caso más llamativo por su contraste fue la Delegación Otto: gracias al mantenimiento preventivo sostenido en cunetas y cámaras, no registró inconvenientes de magnitud durante el temporal y sus equipos se concentraron en acciones preventivas

El problema estructural del otoño barilochense

El temporal del alerta naranja no terminó con la lluvia del martes. El miércoles mostró que los pluviales de Bariloche siguen lidiando con la combinación que hace más difícil el escurrimiento en otoño: precipitaciones persistentes más hojas en caída constante más residuos que obstruyen las bocas de tormenta.

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