2026-04-06

REFORMA SANITARIA

Río Negro elimina las restricciones de distancia entre farmacias y habilita la receta electrónica y delivery

La reforma de la Ley G N° 4.438 modifica las reglas de juego para el sector farmacéutico en Río Negro en tres ejes principales. El primero y más visible: cualquier persona física o jurídica habilitada podrá instalar una farmacia en cualquier punto de la provincia, sin restricciones de distancia respecto de otros locales existentes. La protección territorial que durante décadas benefició a las farmacias ya instaladas desaparece.

El segundo eje apunta a las localidades pequeñas: un mismo farmacéutico podrá estar al frente de más de un establecimiento, lo que abre la posibilidad de ampliar la cobertura en zonas donde hoy no hay servicio o donde el acceso es limitado. Se suma un esquema de incentivos para promover la radicación en zonas alejadas.

El tercero es tecnológico: receta electrónica obligatoria en toda la provincia, habilitación de la telefarmacia y la entrega a domicilio con sistemas de control y trazabilidad, y posibilidad de prescripciones digitales diferidas de hasta seis meses para tratamientos prolongados. La medida apunta especialmente a personas mayores, pacientes con tratamientos crónicos y habitantes de zonas rurales.

Lo que se mantiene

La reforma no elimina la figura del Director Técnico farmacéutico como responsable de la dispensa de medicamentos. Es el elemento que el gobierno usó para desmarcar la desregulación de un abandono del control sanitario: más competencia y acceso, pero con un profesional responsable en cada local.

El gobernador Alberto Weretilneck fue explícito al presentar el proyecto: "Modernizar no significa desregular sin control, sino actualizar las reglas para que más rionegrinos accedan al medicamento en mejores condiciones, con un Estado que garantiza calidad y seguridad sanitaria".

La eliminación de las restricciones de distancia entre farmacias es el cambio más disruptivo de la reforma. Ese sistema fue diseñado para proteger la viabilidad económica de los locales existentes, asegurando una cuota de mercado por área geográfica. Eliminarlo abre la competencia pero también puede concentrar las nuevas farmacias en los puntos más rentables —los centros urbanos— y dejar sin servicio las zonas que más lo necesitan. Los incentivos para zonas alejadas son la respuesta a ese riesgo.

Te puede interesar