2026-03-19

Confirman la prisión preventiva del imputado por la balacera de Pioneros que hirió a un adolescente

La defensa llegó a la audiencia con el argumento de presentación voluntaria, sin riesgo de fuga, sin riesgo de entorpecimiento, sin evidencia directa que ubique al imputado en el lugar del hecho. Pidió sustituir la prisión preventiva por arresto domiciliario con monitoreo electrónico. El juez de revisión lo rechazó y el joven seguirá en un establecimiento penal.

Lo que pesó en la decisión

La Fiscalía se opuso al pedido. Entre las evidencias que vinculan al imputado con el hecho figuran *registros de geolocalización* de un dispositivo de rastreo que le había sido colocado en el marco de una medida cautelar en otro legajo, además de imágenes de cámaras de seguridad de sistemas públicos y privados.

La fiscal también subrayó la gravedad del episodio: ocho disparos efectuados en horario de salida escolar, en una avenida de alta circulación, a la altura del kilómetro 6 de Pioneros.

Al resolver, el juez consideró que la prisión preventiva es "necesaria y proporcional" en una investigación calificada como compleja y que no existen circunstancias que justifiquen la modalidad domiciliaria.

Los cargos y el hecho

El imputado enfrenta cuatro tentativas de homicidio: una simple —dirigida al conductor de la camioneta que era el blanco del ataque— y tres con dolo eventual, que incluyen a los demás ocupantes del vehículo y al adolescente que caminaba por la banquina y recibió un disparo en el abdomen. Todos los cargos están agravados por el uso de arma de fuego.

Según la acusación, el 12 de marzo alrededor de las 17:30 el vehículo en que se movilizaba el imputado se colocó a la par de una Volkswagen Amarok en avenida de los Pioneros. Desde allí, el acompañante disparó al menos ocho veces. Un proyectil alcanzó a un adolescente de 13 años que transitaba por la zona en horario de salida escolar y le provocó lesiones graves en el abdomen.

Revisión de prisión preventiva: cuándo se puede cambiar por arresto domiciliario

La revisión de la prisión preventiva es una instancia en la que la defensa pide cambiar o levantar la detención antes del juicio. El juez vuelve a analizar si siguen vigentes los motivos que justificaron la medida.

Los puntos clave son tres: riesgo de fuga, posibilidad de entorpecer la investigación y gravedad del hecho.

Si esos factores ya no están presentes —o pueden controlarse—, el juez puede modificar la medida.

Una de las alternativas es el arresto domiciliario con monitoreo electrónico. Es una opción menos restrictiva que la cárcel, pero no se concede automáticamente: la defensa tiene que demostrar que no hay riesgos procesales.

En casos complejos, como el de la balacera en Pioneros —con múltiples víctimas, pruebas como geolocalización y acusaciones de tentativa de homicidio agravado—, el margen para otorgar ese beneficio es más acotado.

Ahí el juez tiene que equilibrar dos cosas: que la medida no sea más dura de lo necesario, pero que tampoco ponga en riesgo la investigación ni a las víctimas.

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